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28 septiembre 2014

Un campamento inolvidable

En junio de este año cinco niñas de los grupos Barat disfrutaron de una oportunidad única, irrepetible e INOLVIDABLE: el campamento Chispas de Santa María de Huerta (Soria).
Las aventureras eran: Cristina, Inés y Fátima (de 1ºESO), Antía y Sofía (de 6º); acompañados de los monitores Rodrigo y Maika. Nunca se imaginaron que aquel 5 de Junio, cuando cogieron el tren, sería el comienzo de una historia en la que la amistad sería la principal protagonista.

El trayecto no se hizo largo porque estábamos nerviosos, charlando y mirando alguna peli. Llegamos a Madrid y pudimos conocer el colegio de Chamartín. Allí cogimos un autobús junto a otros niños y niñas destino Santa María de Huerta. Canciones, juegos de palabras… ¡todo valía en aquel autobús!
Al fin llegamos y nos reunimos con otros alumnos/as del Sagrado Corazón de distintos lugares de España: Madrid, Sevilla, Granada y Galicia reunidos para la ocasión. Cenamos y nos fuimos a las habitaciones y, aunque el cansancio estaba latente, deseábamos charlar con nuestros nuevos amigos/as.

Fuimos muy afortunados también de coincidir con unos jóvenes monitores de los distintos colegios que ayudaban a las distintas casas de la escuela de magia Howarts: Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin. Desde aquí queremos agradecerles su dedicación y buen humor.

Fueron varios días de convivencias, juegos, aprendizajes, talleres y momentos para relajarnos y jugar. Todos coincidimos en que las tardes en la piscina eran de lo mejorcito, porque allí merendábamos, nadábamos y jugábamos en el césped. 

 
Pudimos visitar también el monasterio cisterciense que hay en el pueblo y asistir a una misa del domingo. Allí viven unos monjes que, además de a la oración se dedican a la cosecha de frutos y elaboración de ricas mermeladas. Aprovechamos también para traer algunas a nuestros familiares.
Tras cinco días de campamento cogimos nuestras maletas y mochilas, ahora repletas no solo de ropa y accesorios, sino de experiencias que pronto se convertirían en bonitos recuerdos.
La despedida tuvo un sabor agridulce ya que por una parte estábamos tristes por tener que separarnos de nuestros nuevos amigos/as, pero por otra sabíamos que nos estarían esperando nuestras familias y amig@s en Pontevedra y que teníamos todo un verano por delante para disfrutar.
La vuelta a casa se nos hizo corta comentando las cosas queehabíamos vivido en el campamento y al llegar a la estación allí estaban nuestras familias para recibirnos.
Así decíamos adiós a cinco días de aventura, convivencia y amistad; guardando en nuestra memoria (y en nuestros corazones) el campamento de grupos Barat en Santa María de Huerta 2014.
 Fdo. Maika

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